El halcón peregrino es el ave más rápida del mundo (en picado).
Es un ave rapaz, que quiere decir que caza a otros animales más pequeños como conejos, ratones e incluso otras aves. Suele vivir en paredes rocosas de gran altura.
Al cazar a gran altura, sus ojos altamente desarrollados divisan hasta a un pequeño ratón, y después se lanza en picado a una velocidad vertiginosa de 270 km/h y, combinado con unas garras afiladísimas provocan un efecto devastador sobre la presa.
Todo esto convierte a esta ave en una campeona de la caza.
